Instalar VGA SiS 771/671 PCIE en Xubuntu 18.04

Una de las maravillas de trabajar con Linux es la posibilidad de dar una nueva vida a equipos condenados a la obsolescencia por la política de Microsoft de forzar a actualizar a versiones de sus sistema Windows que demandan cada vez más recursos.

Multitud de usuarios con unas necesidades muy básicas como son simplemente navegar por internet, leer su correo y usar programas de ofimática (el 95% de la población) podrían seguir utilizando sus antiguos ordenadores, reduciendo además el consumismo y la generación de residuos tecnológicos.

La respuesta a esto es Linux, el sistema operativo libre que nos permite aprovechar estos equipos, ya que hace un uso bastante más racional de los recursos del sistema. Y dependiendo de la distribución que utilicemos, podremos aprovechar y optimizar aún más esos recursos.

Hoy vamos a hablar de una de mis distribuciones favoritas, Xubuntu, y como utilizarla para revivir un equipo antiguo

¿Por qué Xubuntu?

Dentro de las distribuciones ligeras, pensadas para equipos de recursos limitdos, una de las más conocidas es Xubuntu, el «sabor» de Ubuntu con entorno de escritorio XFCE. Al formar parte de la familia Ubuntu, una de las más extendidas del mundo Linux, nos ofrece una serie de características que la convierten en una buena elección para principiantes:

  • Está ampliamente documentada y soportada por la comunidad
  • Tremendamente fácil de instalar, con el asistente de Ubuntu
  • Compatible con la mayor parte del hardware en uso en la actualidad «out of the box»
  • Intuitiva y fácil de manejar
  • Entorno gráfico austero y con bajo consumo de recursos

Con estás características, no solo es una opción para novatos, sino que es mi sistema de elección en mis portátiles y equipos de escritorio de uso diario, ya que no soy especialmente aficionado a los derroches de efectos visuales en el escritorio, sino a un funcionamiento eficiente y que me permita extraerle toda la potencia a la máquina.

Resucitando un equipo

Pues resulta que cae en mis manos un PC antiguo utilizado por un familiar y que ya no puede hacer nada con él. Le ha funcionado desde hace años, pero lleva ya bastante tiempo que le va muy lento, no puede instalar programas nuevos y se le llena de virus.

Y lo más importante: «no quiere comprarse uno nuevo»

El pobre cacharro lleva instalado Windows XP, con todos los problemas que eso conlleva a estas alturas:

  • Incompatibilidad con software moderno
  • Problemas de seguridad
  • Ausencia de actualizaciones

Las características técnicas de la máquina son las siguientes:

  • CPU Intel Core 2 Duo 1,8 Ghz
  • Placa base ECS 671T-M
  • Controladora gráfica SiS 771/671 PCIE
  • 1 Gb de RAM
  • Disco duro SATA de 250 Gb

Así que me puse manos a la obra y comencé a instalar Linux

Primeros pasos: elegir arquitectura

Lo primero que hice fue estudiarme la arquitectura del equipo para ver si soportaría una distribución de 64 bits, y como vi que teóricamente lo soportaba intente instalar un Xubuntu 19.10 Eoan Ermine, de 64 bits, la versión más reciente de esta distribución.

Además aproveché y, ya que tenia un slot de memoria libre, le metí 512 Mb de DDR2 RAM que tenia por ahí, que algo siempre mejoraría el rendimiento de bicho.

Tras varios intentos infructuosos, en los que la instalación comenzaba correctamente pero se detenía pasado un rato o daba algún tipo de error, decidí dar marcha atrás y montar una Xubuntu 18.04 LTS Bionic Beaver de 32 bits, la última versión de soporte prolongado.

La versión de 32 bits entra del tirón y se instala sin problemas.

El problema gráfico

Tras una instalación perfecta, al reiniciar el equipo me encuentro con un problema: la resolución de pantalla es de 640×480 y no hay manera de cambiarla.

Investigando un poco, veo que el chip gráfico que lleva, SiS 771/671 PCIE, integrado en placa, está bastante obsoleto, y los módulos que carga de serie Linux para dicha tarjeta no soporta resoluciones mayores

Tras intentar soluciones leídos en multitud de foros de internet, probar con otro drivers y no obtener soluciones, me pongo a jugar con el sistema X.org, el motor gráfico de Linux.

X.org, el motor gráfico de Linux

A diferencia de sistemas como Windows o MacOS, el entorno gráfico en Linux no es único, ofrece un montón de variantes posibles, con grandes proyectos como XFCE, GNOME o KDE.

Además, si comprendemos los diferentes componentes del entorno gráfico (librerias, Windows Manager, Display Manager, etc) podemos llegar a tener unos grados de personalización increíbles.

Pero la base de todo esto, lo único que no se puede cambiar, es el motor gráfico: X.org.

Esto no es todo cierto, ya que en los últimos tiempos, hay una alternativa que se está imponiendo como el sustituto de este, que se llama Wayland. Algunas distribuciones lo incluyen ya de serie, y además permite conservar X.org como un subproceso para permitir la retro-compatibilidad, pero no es este el tema a tratar hoy.

Configuración de X.org

Originalmente, el motor gráfico de Linux, X.org (xorg para los amigos) necesitaba de un archivo de configuración con las definiciones de los dispositivos de entrada y salida que gestionaría dicho servicio, el archivo /etc/X11/xorg.conf.

Hoy en día, con la evolución del kernel y de X.org, no hace falta dicho archivo. Los módulos necesarios para el hardware se detectan automáticamente y se cargan automáticamente. Pero en algunos casos, si queremos modificar estas opciones por defecto, tendremos que generar el fichero de configuración y modificarlo para cambiar dichas opciones por defecto.

En la mayoría de lo casos, con esto es suficiente para correr el entorno gráfico, pero en este caso no quería funcionar correctamente.

Solucionando el problema

Arrancamos la máquina de modo normal y una vez dentro de la sesión, pulsamos CTRL+ALT+F1 y cambiamos a una consola y nos logueamos.

Para modificar estos parámetros, lo primero es detener es servidor X.org, y para eso detenemos el servicio que lo gestiona, que es el Display Manager, en este caso LightDM

 sudo service lightdm stop

Para solucionar el problema, decido generar el fichero de configuración de xorg:

 sudo Xorg -configure

Una vez generado el fichero de configuración, que por seguridad se genera en mi home, lo paso a su sitio sin modificarlo

 sudo cp /root/xorg.conf.new /etc/X11/xorg.conf

y reinicio el servicio

 sudo service lightdm start

Después de esto, vuelve a iniciar el entorno gráfico y en este caso me aparece la imagen distorsionada y es imposible ver nada con claridad.

De modo que empieza el proceso de consultar al amigo Google, y tras leer y leer y leer foros, encuentro a unos tipos que han desarrollado un driver ad-hoc para esta tarjeta:

https://github.com/alfarisi/xf86-video-sisimedia

Tras descargar, compilar el driver e instalarlo, procedo a editar la sección del xorg.conf a fin de utilizarlo:

Section "Device"
  Identifier "device1"
  Driver "sisimedia"
  Option "DPMS"
   Option "EnableSiSCtrl" "yes"
   Option "useROMData " "False"
   Option "ForceCRT1Type" "NONE"
Option "ForceCRT2Type" "LCD"
Option "CRT1Gamma" "on"
Option "CRT2Gamma" "on"
Option "Brightness" "0.000 0.000 0.000"
Option "Contrast" "0.000 0.000 0.000"
Option "CRT1Saturation" "1"
Option "XvOnCRT2" "yes"
Option "XvDefaultContrast" "64"
Option "XvDefaultBrightness" "10"
Option "XvDefaultHue" "1"
Option "XvDefaultSaturation" "1"
Option "XvDefaultDisableGfxLR" "no"
Option "XvGamma" "on"
VideoRam 262016
EndSection

Reiniciamos el equipo… y vuelve a dar imagen borrosa.

Tras seguir leyendo, darme de cabezazos contra la pared, estar a punto de tirar el PC por la ventana, pensé ¿y si me dejo tonterías y comienzo a probar drivers estándar?

De modo que volví a generar el xorg.conf, y en la sección de «display», modifique la línea de driver y puse:

  Driver "vesa"

El driver «vesa» es el driver de tarjeta gráficamás básico del mundo, reinicié y ¡voilá! equipo funcionando correctamente.

A veces el camino más sencillo es el que descartamos, pero es el que realmente funciona.

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